El título es en realidad sensacionalista, a esta altura puedo decir que no hay forma de pararse de un lado u otro. Pero este artículo no pretende aportar contenidos, ni disparar debates. Es más bien un ayuda – memoria mío, que comparto con los pocos desafortunados que me leen. Mi mente, transparente para mis lectores
Bien, al igual que mi evidente ambivalencia de idiomas para escribir los artículos de este blog, a la hora de jugar con sistemas operativos me corresponde otra tanta. Igualmente cuando se trata de trabajar (o aprender…aunque aprender/estudiar lo prefiero como parte del concepto de juego, en la oración anterior) la dualidad de idiomas y sistemas operativos reina.
Hace poco me encontré con algunas copias de las primeras versiones de Microsoft Windows. La curiosidad me superó y tuve que probarlas (las únicas que nunca había usado eran la 1.0, la 2.0 y la 3.0). Como no tenía a mi alcance hardware de aquella época probé instalarlo en máquinas virtuales con VirtualBox. Le resultado fue sorprendentemente satisfactorio. Todas las versiones se instalaron perfectamente y son totalmente funcionales.

